Piso compartido, pareja, asociación: un bote común donde cada uno añade sus gastos. La app calcula quién debe qué — y saldáis con un toque.
En cuanto compartís gastos entre varios y durante un tiempo, el dinero se vuelve un lío — y un poco incómodo. Siempre los mismos tres problemas:
Todos empiezan motivados, luego los gastos se pierden en el grupo de mensajes. Tres semanas después, ya nadie sabe cómo va el grupo.
La pregunta que todos posponen porque es incómoda. Las cuentas se enredan, y ahí es donde nacen las pequeñas tensiones entre amigos.
Siempre hay alguien que paga por el grupo… y que persigue su dinero durante semanas, sin atreverse a reclamar.
Cada gasto entra en el libro común. Los saldos se recalculan en tiempo real — nada se pierde.
La app dice quién debe qué, sin lugar a dudas. Se acabaron los debates y las cuentas mentales en el restaurante.
El mínimo de transferencias para que todo vuelva a cero. Saldáis y pasáis a otra cosa.
Cada uno añade sus gastos, la app lleva el libro de cuentas en tiempo real — saldos al día, cero cálculos, cero malestar.
Las demás saldan un viaje, una cena — y luego la app cae en el olvido. Flish es tu vida de grupo a largo plazo : el piso que funciona, la asociación, el colectivo. Todos tus botes comunes en un mismo sitio.
Desde la creación hasta el último euro saldado — sin hojas de cálculo, sin discusiones.
Elige el tipo (piso, pareja, asociación…), invita por QR. Tu gente se une sin tener que crear una cuenta.
¿Alguien adelanta? Añade la compra. La app reparte según las partes — iguales o ponderadas.
La app calcula el mínimo de transferencias. Ves tu saldo en grande, saldas y listo.
Todos ven el mismo libro de cuentas — saldos, gastos, pagos. Sin zonas oscuras.
Basta un QR para entrar en un bote. Creas tu cuenta más tarde, o nunca.
El tesorero puede llevarlo todo solo: añadir participantes sin acceso, registrar por ellos. Nuestro verdadero diferenciador.
Piso compartido, pareja, asociación o colectivo informal: las mismas herramientas, un tema por bote.
Del piso compartido al colectivo informal — cada bote lleva su tema, de lo cotidiano a lo serio sin agobios.
Alquiler, compra, gastos, internet. El bote común del hogar, siempre al día — sin la hoja compartida que nadie rellena.
Los gastos en pareja, sin contar al céntimo cada día. Equilibráis cuando queréis.
Tesorería, cuotas, notas de gastos. El rigor de un libro de cuentas, legible para todos los miembros.
Equipo, pandilla, asociación sin registrar: una tesorería común, sin cuenta bancaria ni papeleo.
Cada movimiento registrado, cada saldo rastreable. Mi flishbook para mi extracto, el gran flishbook para todo el grupo — imprimibles, verificables, cuadrados al céntimo.
La mejor app de cuentas es la que apenas abres. Flish es la memoria del grupo : ordena los gastos, calcula las partes, lo mantiene todo en orden. Anotas en dos segundos — y vuelves a lo importante.
Todo queda registrado, fechado, rastreado. Ya no tienes que recordar nada.
Se acabaron los cálculos, las reclamaciones y los silencios que enturbian el ambiente.
Siempre sabes, exactamente, cómo vas. Sin pensar en ello.
Empieza con un bote, gratis y para siempre. Cuando necesites más, pagas lo que quieras.
Cifras orientativas · sin plan «pro», sin trampas, sin suscripciones ocultas.
Tu dinero, tus datos — y también tus asuntos.
Sin reventa, sin rastreo, sin anuncios. Solo una suscripción clara cuando la necesites. (Tus historias de quién-debe-qué, eso sí, quedan entre vosotros.)
Crea tu primer bote en 30 segundos. Gratis, sin tarjeta, sin dolores de cabeza.