Todo lo que hace flish.
Un libro de cuentas común, vivo, que todos ven. Cada uno añade sus gastos, la app calcula y saldáis con un gesto. Estas son las herramientas, en detalle.
El día a día
Añadir en dos segundos
Un gasto, quien paga, los implicados — listo. La app hace el resto.
Reparto automático
Partes iguales o ponderadas (1,5 para una pareja…). Los importes quedan fijados al céntimo.
Saldos en tiempo real
Quién debe qué, recalculado en cada añadido. Nunca más «¿cuánto me debías?».
Saldar con un gesto
La app propone el mínimo de transferencias para que todo vuelva a cero.
Sin fricción
Únete por QR
Un QR basta para entrar en un bote — sin tener que crear una cuenta.
Basta una persona
El tesorero lo lleva solo: añade participantes sin acceso y registra por ellos.
Varios botes, una cuenta
Piso compartido, pareja, asociación: tantos grupos como quieras, todos en el mismo sitio.
Sin contraseña
Acceso con código de un solo uso por email. Nada que recordar, nada que perder.
El libro de cuentas
Mi flishbook y el grande
Tu extracto personal y el libro común de todo el grupo — cuadrados al céntimo.
Categorías e informes
Clasifica los gastos, consulta el reparto por mes y por miembro, exporta a CSV.
Huchas
Reserva una parte de la tesorería para un proyecto, con un objetivo y un historial.
Registro de auditoría
Cada acción queda registrada y fechada. Todo es trazable, verificable, imprimible.
Serio cuando hace falta
Validación de compras
A partir de un umbral, una compra espera la confirmación de un firmante designado.
Cuotas y derramas
Convoca una cuota a partes iguales o a prorrata, de una vez, para toda la asociación.
Compensación a elegir
Entre miembros, o todo a través del bote — según el modo de saldo del grupo.
Cierre de proyecto
Salda, comprueba el equilibrio a cero, cierra. Reabrible si hace falta.
Confianza
Tus datos son tuyos
Tú mandas: exporta, borra, nada se queda a tus espaldas.
Sin anuncios, sin rastreo
Ninguna reventa, ningún seguimiento. Una suscripción clara cuando la necesitas.
Precio libre
Un bote gratis para siempre. Más allá, pagas lo que quieras.